SANTO DOMINGO, RD/ EL VOCERO.- Hablar de cine documental en República Dominicana es hacer referencia a René Fortunato, quien durante décadas ha llevado la historia del país caribeño a la gran pantalla y ha servido de cátedra tanto a dominicanos como a extranjeros sobre personajes y acontecimientos trascendentales de la nación.
No obstante, y muy contrario a lo que se podría pensar, independientemente del valor histórico y cultural de sus producciones, el acceso a financiamiento ha sido el mayor obstáculo para desarrollar ese género cinematográfico. “En términos generales, debo decirte que uno de los problemas del cine dominicano ahora, y de la incipiente industria, es que se haya priorizado la trivialidad y la superficialidad”, dijo a elDinero.
Fortunato, quien recientemente estrenó “Caamaño: de militar a guerrillero”, una obra que muestra una faceta poco explorada del expresidente de la República Dominicana en armas, Francisco Alberto Caamaño Deñó, reveló durante el estreno de la cinta que no contó con apoyo monetario pese a tener los registros necesarios dictados la Ley de Cine 108-10.
“Paralelo a la producción fuimos haciendo gestiones para ver si conseguimos que algún inversionista participara, pero no tuvimos éxito”, lamentó en conversación con este medio. Fue entonces que emprendió lo que calificó como una ardua tarea de ejecutar el proyecto con sus recursos y “mi credibilidad”.
Se le puede hacer una serie de medidas que garanticen que una producción cinematográfica sea un producto de mayor calidad y que podamos exhibirlo con orgullo en el extranjero. Hasta ahora son pocas las que pueden merecer ese calificativo de representarnos.
René Fortunato
Apoyo
Así como en la economía local, el éxito del cine está en la diversificación. Esa es la razón por la cual el director cinematográfico afirma que ha asumido los documentales como un arma para contribuir al desarrollo y avance, tanto del país como de la sociedad. “Es mi manera de contribuir al desarrollo cultural y social de la República Dominicana”.
Sin embargo, que el cine tenga lo que tildó como una fuerte carga social y política es justamente lo que frena su desarrollo. “Eso espanta mucho a los inversionistas”, aseguró al tiempo que explicó que los elementos que más atraen de sus producciones, “la verdad, la verticalidad y llamar a las cosas por su nombre”, son, paradójicamente, lo que no agrada a los sectores conservadores, esos que “mantienen el poder económico”.
Fortunato se atrevió a confesar que un empresario, al que se le habló de su reciente proyecto cinematográfico, respondió: “no pongo mi dinero en nada que me pueda traer problema político”. Incluso, agregó que se trata de una realidad en la mayoría de los inversionistas.
“Yo quedo fuera del empresariado dominicano por la carga que tiene mi trabajo. No es complaciente, pero yo tampoco puedo sacrificar mi principio, idea y concepto por ser complaciente o subordinado a los criterios de los inversionistas”, sostuvo. A pesar de lo anterior, y de la “cantidad de gente que le apoyan, pero de palabra y de elogio”, justamente en su público está el sustento de las producciones que realiza.
Financiamiento
El cineasta recordó cómo la calidad de su trabajo le ha garantizado sustento. Primero con la distribución durante la época del VHS en la década de los 80 con “Abril: La trinchera del honor” y la trilogía de “Trujillo: El poder del jefe”. “Digamos que yo tuve, en esa primera etapa, el apoyo monetario del público que me sigue, siempre tuve un mercado”, dijo, y seguido agregó que cuenta con sus redes de distribución han facilitado el proceso.
Hoy, la revolución digital ha facilitado aún más el sostén de sus producciones. En específico, el lanzamiento de su canal de YouTube, que ha impulsado el negocio. “En streaming paga, es decir, YouTube paga por vista y a eso es que estoy apostando”, comentó.
Los dominicanos, y extranjeros, ahora tienen la oportunidad de visualizar todos sus documentes a través de Videocine Palau, que tiene más de 100,000 suscriptores y más de 13,000,000 de visualizaciones gracias a sus ocho largometrajes anteriores. A parte de eso. Fortunato cuenta con una empresa productora, con la que hace documentales.
Promotor
Ley de Cine: René Fortunato fue uno de los impulsores de la Ley de Cine en República Dominicana, a pesar de no disfrutar de sus beneficios por factores externos. “Me entristece que yo participé en las redacciones y no consigo el estímulo que provee”. El expresidente Leonel Fernández, en su mandato, creó una Comisión Redactora de Ley de Cine entre el 2006 y 2008 con el Ministerio de Cultura “y duramos cuatro años discutiendo esa ley”. Para el director de cine, la ley es de beneficio para el sector y aunque entiende que no todo es perfecto, más que la ley, es a la aplicación la que merece ser revisada u observada. “la ley tiene un reglamento.
Por ejemplo, se ha avanzado mucho en cuanto a los controles financieros. Son muchísimos requisitos de facturas, cotizaciones, etc”, dijo, al tiempo que recomendó que así como hacen todas exigencia para fiscalizar el gasto, el dinero que se invierte en el cine, que sean así de rigurosos con la calidad del producto que se está haciendo sin necesidad de intervenir en el contenido del mismo, “porque se pueden tomar una serie de medidas que garanticen la calidad de nuestros productos sin necesidad de que se le acuse a las autoridades que están violando la libre expresión del pensamiento.
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