El expresidente de Cuba, Raúl Castro. / AP Ramon Espinosa / Pool / Gettyimages.ru
WASHINGTON,EE.UU./ DIARIO EL PAIS.--El Gobierno de Estados Unidos planea procesar judicialmente al expresidente de Cuba, Raúl Castro, han informado la tarde del jueves medios estadounidenses.
La cadena CBS ha publicado que la acusación contra el líder cubano se basa en el derribo de un avión, ocurrido en 1996.
La agencia británica de noticias Reuters, por su parte, cita fuentes gubernamentales que confirman la medida. La información se da en medio de la escalada en las tensiones entre Washington y La Habana, y tras la visita del director de la CIA a Cuba.
Las fuentes oficiales citadas por los medios estadounidenses afirman que la posible acusación se va a centrar en el derribo de aviones operados por la organización humanitaria Hermanos al Rescate en Cuba en 1996. Esta acusación, sin embargo, requiere de la aprobación de un gran jurado para salir adelante. El fiscal general de Florida anunció en marzo que pretendía abrir una investigación estatal archivada sobre aquel incidente.
Un funcionario del Departamento de Justicia citado por Reuters confirmó que Washington planea impulsar formalmente la acusación contra Castro. “No se especificó de inmediato el momento en que se presentaría la posible acusación”, informa la agencia.
Raúl Castro, de 94 años, dejó el liderazgo del Partido Comunista de la isla en 2021 pero sigue siendo una figura de peso dentro de la élite que controla el poder. Es hermano de Fidel Castro, el volcánico líder que gobernó la isla durante 49 años tras llegar al poder después del triunfo de la Revolución, en 1959.
Raúl Castro ha representado el pragmatismo militar en un país donde el Gobierno ejerce un férreo control sobre sus ciudadanos. Él operó desde la institucionalidad del Ejército y la gestión de las estructuras de poder, siendo el arquitecto de las reformas económicas aperturistas —aunque limitadas— que intentaron dar oxígeno a una isla asfixiada tras el llamado Periodo Especial, época de escasez y hambre tras la caída de la Unión Soviética.
Raúl Castro también fue quien estrechó la mano de Barack Obama, lo que marcó un deshielo histórico que buscaba garantizar la supervivencia del régimen.
La acción por la que el Gobierno estadounidense pretende acusar a Castro ocurrió el 24 de febrero de 1996, cuando cazas MiG de la Fuerza Aérea cubana derribaron dos avionetas civiles Cessna 337 de la organización Hermanos al Rescate. El incidente, ocurrido en aguas internacionales del estrecho de la Florida según la OACI —aunque Cuba alegó una violación de su espacio soberano—, resultó en la muerte de cuatro voluntarios que se dedicaban a avistar balseros en el mar. El hecho marcó un punto de ruptura irreversible en las ya gélidas relaciones entre Washington y La Habana.
Esas relaciones se mantienen tensas, mientras Washington ha aumentado su presión contra La Habana. El bloqueo petrolero impuesto por el Gobierno de Donald Trump ha generado un colapso económico marcado por largos y constantes apagones, escasez de combustible y alimentos, lo que sume a la población en una grave crisis humanitaria.
Estados Unidos ha informado que ofreció ayuda humanitaria por 100 millones de dólares a la isla para la compra de alimentos, medicinas y combustibles, una oferta que ha sido aceptada por el Gobierno del presidente Miguel Díaz-Canel.
Mientras tanto, este jueves sucedió algo inédito e inesperado: el director de la CIA, John Ratcliffe, ha viajado a La Habana para sostener una inédita y sorpresiva reunión con Raúl Rodríguez Castro, Raulito, el nieto y hombre de confianza de Raúl Castro, así como con el ministro del Interior cubano, Lázaro Álvarez Casas, y el jefe de los servicios de espionaje cubanos.
Fuente: www.elpais.com
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