SANTIAGO,RD/ EL VOCERO. - Una organización criminal que presuntamente extorsionaba y chantajeaba a víctimas en Estados Unidos no solo habría perfeccionado mecanismos de intimidación para obtener dinero, sino también una estructura financiera destinada a ocultar el origen y destino de los recursos obtenidos ilícitamente, según las investigaciones del Ministerio Público.
Las autoridades sostienen que la red, desmantelada mediante la Operación XL526, operaba desde el distrito municipal de Jacagua, en Santiago, y utilizaba amenazas atribuidas a supuestos integrantes del denominado Cártel de Sinaloa para obligar a sus víctimas a realizar pagos. Como parte de la estrategia de presión, los sospechosos enviaban imágenes de asesinatos y otros hechos violentos con el fin de generar miedo y forzar la entrega de dinero.
Así movían los fondos
De acuerdo con el expediente, una vez recibidos los pagos, los integrantes de la estructura ponían en marcha un sistema diseñado para dificultar el rastreo de los recursos por parte de las autoridades.
Entre los mecanismos identificados figuran transferencias electrónicas, depósitos realizados mediante empresas remesadoras, plataformas digitales de pago, transferencias espejo y operaciones con criptomonedas, incluido Bitcoin.
Los investigadores consideran que estas herramientas eran utilizadas para fragmentar, redistribuir y ocultar el recorrido del dinero, reduciendo las posibilidades de identificar a los beneficiarios finales de los fondos.
Según el Ministerio Público, las operaciones formaban parte de una presunta estructura de lavado de activos orientada a incorporar al sistema financiero recursos obtenidos mediante actividades ilícitas.
Los arrestos
Durante la Operación XL526, las autoridades ejecutaron 28 allanamientos simultáneos en las provincias Santiago y Puerto Plata, que culminaron con la detención de 20 personas vinculadas a la presunta organización.
Entre los principales señalados figuran Carlos José Parra Lantigua, Eliardo Peña Almonte, Renso Darío González Almonte, Josiel Pichardo Cabrera y Walinton Sosa Almonte, identificados por los investigadores como presuntos cabecillas de la estructura.
También fueron arrestados Moisés David Pichardo Aracena, Pedro Antonio Pichardo, Yumeiry Altagracia Cabrera, Danny Rafael Lantigua, Augusto José Reyes y Julio Antonio Peralta del Rosario, entre otros implicados.
Las autoridades informaron que otras ocho personas continúan bajo investigación, mientras se mantiene la búsqueda de otro presunto integrante de la red.
Un esquema con personal especializado
Las investigaciones revelan que la organización contaba con miembros que dominaban el idioma inglés y utilizaban herramientas tecnológicas para captar potenciales víctimas a través de anuncios publicitarios en internet.
Posteriormente, los sospechosos seguían guiones previamente elaborados para ejecutar las maniobras de extorsión y chantaje, una metodología que, según el expediente, permitía mantener un patrón operativo uniforme y aumentar la efectividad de las amenazas.
Los cargos
Los detenidos serán presentados ante la justicia por presuntas violaciones a las leyes dominicanas sobre crímenes y delitos de alta tecnología, asociación de malhechores, estafa, extorsión, chantaje, obtención ilícita de fondos, enriquecimiento ilícito y lavado de activos.
Además, el expediente incluye imputaciones relacionadas con distribución de sustancias controladas y uso ilegal de armas de fuego.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar la magnitud total de las operaciones financieras realizadas por la organización y establecer el alcance de sus conexiones dentro y fuera del país.
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