RD impulsa alianza internacional para transformar la atención en cárceles

En ese contexto, el Sistema Penitenciario, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) y la Universidad Albizu de Puerto Rico avanzan en la creación de un acuerdo de cooperación académica orientado a fortalecer la atención psicológica de las personas privadas de libertad y capacitar al personal penitenciario
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El acuerdo internacional que busca reforzar la salud mental dentro de las cárceles dominicanas/ El Vocero


SANTO DOMINGO, RD/ EL VOCERO.- La transformación del sistema penitenciario dominicano continúa incorporando nuevos componentes enfocados en la rehabilitación integral de las personas privadas de libertad. Uno de los más recientes esfuerzos apunta a fortalecer la salud mental dentro de los centros de corrección mediante una alianza estratégica entre instituciones nacionales e internacionales.


El Sistema Penitenciario de la República Dominicana, el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) y la Universidad Albizu de Puerto Rico trabajan en la formalización de un acuerdo de cooperación que permitirá desarrollar programas de formación especializada en salud mental, dirigidos tanto al personal penitenciario como a profesionales vinculados al proceso de rehabilitación social.


La iniciativa forma parte de los esfuerzos que impulsa el Estado dominicano para modernizar el sistema correccional y promover modelos de reinserción social sustentados en la atención emocional, psicológica y educativa de los internos.


La salud mental como eje de la reforma penitenciaria


Diversos estudios internacionales han señalado que las personas privadas de libertad presentan mayores tasas de trastornos mentales, ansiedad, depresión, consumo problemático de sustancias y otras condiciones psicológicas que la población general.


Ante esta realidad, el asesor honorífico del Poder Ejecutivo para la reforma penitenciaria, Roberto Santana, afirmó que la atención de la salud mental constituye una prioridad dentro del proceso de transformación del sistema penitenciario nacional.


Según explicó, muchos internos enfrentan situaciones complejas derivadas del aislamiento social, la separación familiar, experiencias traumáticas previas y conflictos emocionales acumulados que requieren intervención especializada.


“Para desarrollar programas efectivos de rehabilitación y reinserción es indispensable que las personas privadas de libertad reciban acompañamiento emocional y psicológico adecuado. Por eso, buscamos fortalecer las capacidades del personal penitenciario y ampliar la atención en salud mental dentro de los centros de corrección”, expresó Santana.


El funcionario destacó que la rehabilitación efectiva no puede limitarse únicamente a la seguridad y vigilancia, sino que debe incluir mecanismos que favorezcan la estabilidad emocional y el desarrollo humano de los internos.


Formación especializada para enfrentar nuevos desafíos


Uno de los componentes centrales del acuerdo contempla la creación de programas académicos orientados a formar especialistas en salud mental penitenciaria.


Las instituciones involucradas prevén desarrollar:


  • Especialidades profesionales.
  • Programas de maestría.
  • Doctorados.
  • Cursos de capacitación continua.
  • Formación técnica especializada.


El objetivo es dotar al personal penitenciario y a los profesionales de salud de herramientas científicas actualizadas para abordar las necesidades emocionales y psicológicas de la población privada de libertad.


La propuesta también busca fortalecer las capacidades de intervención en áreas como prevención de violencia, manejo de crisis emocionales, salud mental comunitaria, mediación de conflictos y reintegración familiar.


Universidad Albizu apuesta por la cooperación regional


El rector de la Universidad Albizu de Puerto Rico, Julio Santana, destacó el compromiso histórico de la institución con la formación de profesionales en psicología, salud mental y bienestar emocional.


La universidad cuenta con una reconocida trayectoria en la preparación de especialistas en salud conductual y ha colaborado previamente con iniciativas académicas en República Dominicana.


“Las personas privadas de libertad necesitan herramientas que les permitan reconectar con sus familias y prepararse para una vida productiva al recuperar su libertad. Contamos con profesionales capacitados y comprometidos para compartir conocimientos y fortalecer las capacidades de los especialistas dominicanos”, afirmó Santana.


El académico señaló que la cooperación internacional puede contribuir significativamente a mejorar los modelos de atención dentro de los sistemas penitenciarios de la región.


El papel del Mescyt en la formación de profesionales


Por parte del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología, las viceministras Evarista Matías y Paula Disla explicaron que la colaboración con la Universidad Albizu comenzó antes de esta iniciativa.


Según detallaron, desde 2024 el Mescyt ha facilitado oportunidades académicas para estudiantes dominicanos a través del Viceministerio de Relaciones Internacionales.


El nuevo acuerdo ampliaría esa cooperación hacia programas específicamente diseñados para responder a las necesidades del sistema penitenciario dominicano.


Las funcionarias indicaron que el propósito es generar un impacto positivo no solo en los internos, sino también en sus familias y en los profesionales responsables de su acompañamiento.


Reinserción social y bienestar emocional


Organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito han señalado que la atención adecuada de la salud mental dentro de las cárceles constituye un componente esencial para reducir la reincidencia delictiva y favorecer procesos exitosos de reintegración social.


Especialistas coinciden en que los programas de rehabilitación resultan más efectivos cuando incluyen apoyo psicológico, fortalecimiento de habilidades socioemocionales y reconstrucción de vínculos familiares.


En ese sentido, las autoridades dominicanas consideran que la capacitación especializada permitirá avanzar hacia un modelo penitenciario más humano y orientado a la recuperación integral de las personas privadas de libertad.


Una estrategia nacional de largo plazo


Las autoridades involucradas subrayaron que esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia orientada a incorporar la salud mental como eje transversal de las políticas públicas.


La propuesta busca garantizar que poblaciones vulnerables, incluidas aquellas que cumplen condenas o medidas de privación de libertad, tengan acceso a programas de bienestar emocional, desarrollo humano y oportunidades de crecimiento personal.


Con la eventual firma de este convenio, República Dominicana fortalecería uno de los componentes considerados más relevantes por los expertos internacionales en materia penitenciaria: la atención integral de la salud mental como herramienta para la rehabilitación y la construcción de una segunda oportunidad.

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