Le Nouvelliste cumple 128 años como referente histórico de la prensa haitiana

Fundado en Puerto Príncipe en 1898 con el nombre de Le Matin, el periódico adoptó su denominación actual en 1899. Tras sobrevivir a dictaduras, golpes de Estado, terremotos y crisis políticas, continúa informando en formato digital.
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Le nouvelliste


PUERTO PRÍNCIPE, HAITI/ EL VOCERO.Le Nouvelliste, considerado el periódico más antiguo de Haití, alcanza 128 años de trayectoria como testigo de las principales transformaciones políticas, sociales y culturales del país caribeño. Su historia comenzó el 2 de mayo de 1898, cuando Guillaume Chéraquit fundó en Puerto Príncipe un diario de información y anuncios llamado Le Matin.


Chéraquit confió la impresión a su amigo Henri Chauvet, diputado, escritor e impresor que había colaborado anteriormente con diferentes publicaciones haitianas. La primera sede del periódico estuvo situada en el número 19 de la calle Bonne Foi.


La iniciativa atravesó dificultades económicas desde sus primeros meses. El 29 de abril de 1899, Chéraquit suspendió temporalmente la publicación, pero Louis Boutin, uno de sus principales anunciantes, decidió adquirir el proyecto para garantizar su continuidad.


Bajo la nueva administración fue contratado como redactor jefe el poeta haitiano Oswald Durand, autor de “Choucoune”. Como parte de esta nueva etapa, Le Matin cambió su nombre por Le Nouvelliste, cuya primera edición apareció el 1 de agosto de 1899. (Le Nouvelliste)


El comienzo de la era Chauvet


El 28 de agosto de 1899, Guillaume Chéraquit volvió a ocupar la dirección y Henri Chauvet asumió como redactor jefe. En 1909, Chauvet se convirtió en socio y posteriormente adquirió el periódico a nombre de su hijo Ernest Georges Chauvet, dando inicio a una prolongada etapa familiar dentro de la administración del diario.


El 11 de enero de 1919, Ernest Georges Chauvet recibió el control del periódico y de la imprenta. Su formación periodística en Estados Unidos contribuyó a profesionalizar la publicación, aunque las condiciones de la época hicieron que ejerciera simultáneamente funciones administrativas y editoriales.


En 1920 se conformó un consejo ejecutivo integrado por Chauvet, Frédéric Duvigneaud y el poeta y diplomático Léon Laleau. Como ocurría con frecuencia en aquellos años, varios de sus integrantes combinaron la actividad periodística con responsabilidades políticas y diplomáticas.


Durante las décadas siguientes, Le Nouvelliste acompañó acontecimientos decisivos para Haití, entre ellos las celebraciones del centenario de la independencia, la ocupación estadounidense, las crisis institucionales, la revolución de 1946 y las dictaduras de François y Jean-Claude Duvalier.


Un espacio para intelectuales y periodistas


A lo largo de su historia, la redacción reunió a figuras vinculadas con la literatura, la política, la diplomacia y el pensamiento haitiano. Entre sus colaboradores estuvieron Etienne Charlier, Jacques Roumain, Louis Garoute, Michel Roumain, Lucien Montas, Léon Laleau y otros representantes de diferentes generaciones.


En 1943, el equipo encabezado por miembros de las familias Chauvet y Désinor condujo al periódico durante las convulsiones que precedieron y acompañaron la revolución de 1946. Posteriormente, Lucien Montas asumió como redactor jefe y permaneció vinculado con la dirección editorial durante casi dos décadas.


Después de la muerte de Max Chauvet en 1969, Montas fue nombrado director y redactor jefe, mientras Jeanine Théard Chauvet asumió la administración. Eran los años del régimen de François Duvalier, caracterizados por la censura, la persecución y un considerable deterioro de la libertad de prensa.


En ese contexto, el periódico intentó conservar su relación con los lectores mediante una escritura cuidadosa, en la cual la selección de una palabra, un adjetivo o un signo de puntuación podía transmitir posiciones difíciles de expresar abiertamente.


Modernización y llegada a internet


En 1983, Le Nouvelliste experimentó una transformación técnica y editorial. Abandonó el formato de grandes dimensiones, adoptó el tabloide e introdujo un nuevo sistema de paginación. También fortaleció la estructura profesional de su redacción.


Bajo la administración de Max E. Chauvet, el periódico emprendió cambios relacionados con su rentabilidad, diseño, publicidad y segmentación de lectores. En esa etapa comenzaron los primeros ensayos de impresión a color y surgieron productos complementarios como la revista cultural y de entretenimiento Ticket, el periódico deportivo Tout Terrain y el suplemento juvenil Le P’tit Nouvelliste.


En 2006, el lanzamiento de lenouvelliste.com permitió que sus contenidos llegaran a lectores fuera de Haití. La plataforma digital se convertiría posteriormente en una herramienta esencial para garantizar la continuidad informativa frente a las sucesivas emergencias que afectaron al país.


Un periódico marcado por las crisis nacionales


La historia reciente del diario ha estado condicionada por el terremoto de 2010, la inestabilidad política, las dificultades económicas y el avance de los grupos armados en Puerto Príncipe.


En 2024, la inseguridad obligó al equipo periodístico a abandonar su sede y suspender la edición impresa después de que sus instalaciones y equipos fueran saqueados y vandalizados. Desde entonces, el portal digital ha concentrado la publicación de sus contenidos.


La violencia destruyó un modelo basado durante más de un siglo en la impresión, los suscriptores y la publicidad tradicional. Sin embargo, el periódico continuó informando por internet y su plataforma permanece activa en 2026, con contenidos sobre política, economía, cultura, sociedad y deportes. Un reportaje publicado este año documentó los esfuerzos de su dirección y sus periodistas para mantener funcionando el medio en medio de la crisis haitiana. (The Christian Science Monitor)


La desaparición temporal de su edición en papel simboliza las dificultades que enfrenta toda la prensa haitiana. También demuestra la capacidad de adaptación de una institución periodística que ha sobrevivido a ocupaciones, dictaduras, golpes de Estado, desastres naturales y episodios prolongados de violencia.


A 128 años de la aparición de su antecedente, Le Matin, y 127 años después de adoptar el nombre de Le Nouvelliste, el periódico continúa siendo una referencia documental para comprender la historia contemporánea de Haití y uno de los símbolos más persistentes de su vida intelectual.

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