SANTO DOMINGO, RD/ EL VOCERO.– El fin de la edición impresa de El Nacional, el 31 de julio de 2026, sitúa al periódico dominicano entre las cabeceras que han decidido continuar su labor periodística en formato digital.
Aunque comparten ese destino, los motivos que han comunicado los medios varían: desde pérdidas económicas hasta planes de crecimiento apoyados en una audiencia que ya consume noticias principalmente en pantallas.
El Nacional presentó su decisión como una transformación de formato y afirmó que su edición digital conservaría los principios que han guiado al periódico.
En el anuncio consultado no ofreció cifras sobre el costo de imprimir ni atribuyó el cambio a pérdidas específicas. Por ello, no es posible establecer públicamente cuánto espera ahorrar con la medida.
La situación fue distinta para el estadounidense Seattle Post-Intelligencer. Cuando dejó de imprimirse en 2009, su propietario había intentado venderlo sin encontrar comprador.
El diario reportó que había perdido US$14 millones el año anterior.
La empresa cerró la edición en papel y mantuvo seattlepi.com como producto informativo digital.
En el Reino Unido, The Independent anunció en 2016 su paso a una operación exclusivamente digital como parte de una estrategia para ampliar su audiencia internacional.
Al comunicar la decisión, destacó el crecimiento de sus lectores en línea y puso el foco en el desarrollo de sus plataformas digitales.
Más recientemente, The Atlanta Journal-Constitution explicó que la mayoría de sus lectores ya interactuaba con sus productos digitales.
El periódico estadounidense publicó su última edición impresa el 31 de diciembre de 2025 y señaló que la transición formaba parte de un plan de inversión y crecimiento a largo plazo.
La misma tendencia llegará esta semana a dos periódicos de Puerto Rico. GFR Media anunció que Primera Hora publicará su última edición impresa el 24 de septiembre y El Nuevo Día lo hará el 27 de septiembre de 2026.
La empresa atribuye el cambio a la evolución de los hábitos de lectura y plantea reforzar la publicación inmediata, el video y el contacto con sus audiencias digitales. Ambas cabeceras continuarán publicando en internet.
Estos casos muestran dos impulsos diferentes hacia el mismo formato.
Para algunos diarios, dejar el papel respondió a una presión financiera documentada; para otros, fue una decisión estratégica basada en dónde se encuentra su público.
La rentabilidad de cada transición, sin embargo, requiere comparar sus ingresos y gastos antes y después del cierre impreso.
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