SANTO DOMINGO, RD/ EL VOCERO. – El aumento del Impuesto de Circulación Vehicular (ICV), conocido como marbete, anunciado por la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) el 29 de octubre, provocó críticas de choferes y propietarios de vehículos del Gran Santo Domingo.
La disposición establece pagos de RD$2,000 para unidades fabricadas hasta 2021 y de RD$4,000 para las correspondientes a 2022 en adelante, incrementos de RD$500 y RD$1,000, respectivamente, según la resolución DDG-AR1-2026-00009 citada en el anuncio.
Entre los inconformes figura Ángel Antonio Ferreiras, representante de la ruta 25 de Febrero, quien denunció que los gastos de combustible, neumáticos y mantenimiento están reduciendo los ingresos de los conductores.
El transportista planteó que el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) realice un censo de las rutas para facilitar la entrega del bono gas y evitar aumentos en los pasajes.
Juan Carlos, presidente de la ruta, sostuvo que cualquier modificación de las tarifas dependerá de la autorización de la Central Nacional Movimiento Choferil del Transporte (Mochotran). Por su parte, César Morillo cuestionó que los impuestos aumenten mientras los salarios permanecen sin cambios.
El presidente de la Central Nacional de Transportistas Unificados (CNTU), Williams Pérez Figuereo, solicitó excluir del incremento a los vehículos con más de 20 años de fabricación y propuso aplicar la medida de manera gradual.
El dirigente argumentó que numerosos propietarios de unidades antiguas carecen de recursos para asumir nuevos compromisos económicos. También rechazó las propuestas de elevar las tarifas del transporte, al considerar que la población ya enfrenta suficientes dificultades.
En contraste, Mario Díaz, secretario general de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte Social Cristianos (Fenattransc), defendió el ajuste al entender que el Gobierno necesita mayores ingresos.
Las diferencias también alcanzan a los conductores particulares. Job Batista Ramírez, residente en Santo Domingo Este, consideró injusto que los propietarios de vehículos fabricados en la década de 1990 deban pagar el mismo impuesto que quienes poseen unidades de 2021.
Mientras tanto, la información suministrada establece el 31 de enero de 2027 como fecha límite para renovar el marbete y señala una penalidad de RD$2,000 por incumplir el plazo. Para quienes mantienen renovaciones pendientes de períodos anteriores, se indican penalidades de RD$2,100 correspondientes a 2025-2026 y RD$3,100 para 2024-2025 o años previos.
Pérez Figuereo también pidió buscar soluciones mediante el diálogo y una mejor organización del sector transporte. Aunque expresó su rechazo a las operaciones informales desorganizadas, defendió que los conductores independientes puedan integrarse a sindicatos y empresas establecidas, sin recurrir a acciones violentas.
El presidente de la CNTU reiteró que las dificultades económicas deben abordarse sin trasladar nuevas cargas a los pasajeros, mientras persiste el desacuerdo entre quienes solicitan revisar el aumento del marbete y quienes consideran necesario mantenerlo.
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