Rubio confirma que EE.UU. negoció con Delcy Rodríguez el regreso de María Corina Machado a Venezuela

El secretario de Estado asegura que la dirigente opositora «no tuvo problemas para entrar ni los ha tenido una vez dentro del país»
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Delcy Rodríguez, junto a Trump en una reunión en Nueva York. (AFP)


WASHINGTON, EE.UU./ AGENCIA ABC.- Marco Rubio ha confirmado este lunes que Estados Unidos negoció directamente con el Gobierno de Delcy Rodríguez las condiciones para el regreso de María Corina Machado a Venezuela y obtuvo garantías de que la dirigente opositora podría entrar sin sufrir represalias. 


El secretario de Estado ha asegurado que Washington había comunicado esas garantías al equipo de Machado varias semanas antes de su regreso, que finalmente se produjo el domingo, después de numerosos intentos frustrados.


«Hace semanas, y me refiero a muchas semanas, hablamos con las autoridades interinas y les dijimos que nuestra expectativa era que ella, como venezolana, pudiera regresar a su país. Es su país, el país del que procede. Debía poder regresar sin ser molestada y sin tener ningún problema», ha explicado Rubio durante una conversación telefónica con periodistas.



El responsable de la diplomacia estadounidense ha revelado que el régimen de Delcy Rodríguez había autorizado incluso la posibilidad de que Machado regresara directamente en avión. «Nos dijeron que podía aterrizar en el aeropuerto si quería. Y nosotros se lo comunicamos a su equipo», ha afirmado.


Rubio ha reconocido que personalmente había desaconsejado a Machado viajar en una ocasión, inmediatamente después de los terremotos que sacudieron Venezuela en junio. Estados Unidos estaba entonces concentrado en las operaciones de emergencia y en facilitar la llegada de personal de rescate y ayuda humanitaria. «La única vez que yo personalmente le desaconsejé regresar fue inmediatamente después del terremoto», ha asegurado.


Según ha explicado, Estados Unidos llegó a controlar temporalmente las operaciones del aeropuerto para facilitar la asistencia. «En aquel momento, lo único en lo que estábamos concentrados era en conseguir que aterrizara en el país el mayor número posible de aviones con ayuda». Washington consideraba que el regreso de Machado podía complicar la logística de aquella operación.


Los obstáculos del regreso


El secretario de Estado también se ha referido a los obstáculos que Machado encontró durante sus sucesivos intentos de regresar. Según su versión, algunos países implicados tenían reservas por sus propias relaciones e intereses con Venezuela y no querían verse envueltos en una controversia diplomática. No los ha identificado ni ha precisado cuáles fueron las dificultades que plantearon.


Entre esos obstáculos estuvo la negativa de Copa Airlines a permitir que Machado embarcara en un vuelo comercial de Panamá a Caracas. También se frustraron las alternativas aéreas hacia Aruba y Curazao por las resistencias de las autoridades de los Países Bajos, que impidieron obtener los permisos necesarios. Esas trabas fueron cerrando las rutas que su equipo preparaba para el regreso.


Rubio ha sostenido que se trataba de obstáculos bilaterales, ajenos a la posición estadounidense. También ha asegurado que, según la información que disponía, Machado había podido entrar y desplazarse por Venezuela sin incidentes. «No tuvo problemas para entrar ni los ha tenido una vez dentro del país», ha declarado.


La colaboración de Delcy


El secretario de Estado ha defendido además la colaboración que Estados Unidos mantiene con Delcy Rodríguez, pese a las críticas de la presidenta interina a la operación militar que terminó con la captura de Maduro el 3 de enero. Rubio ha reconocido que Rodríguez nunca ha respaldado públicamente aquella intervención, pero sostuvo que sus actuaciones importan más que sus declaraciones. «Al final, no juzgamos esto por la retórica, sino por los hechos», ha afirmado.


Rubio ha asegurado que las autoridades venezolanas han atendido numerosas exigencias estadounidenses, incluidas algunas relacionadas con la seguridad nacional que no quiso revelar. «Les hemos pedido que hagan determinadas cosas en interés de la seguridad nacional de Estados Unidos y las han hecho. Algunas no voy a revelarlas ni a hablar de ellas aquí».


Entre los resultados ha mencionado la reducción considerable de la influencia iraní y cubana en Venezuela, aunque todavía no ha desaparecido, así como la cooperación contra organizaciones criminales y la entrega de personas reclamadas por la justicia estadounidense. Ha destacado especialmente el caso de Alex Saab, antiguo testaferro de Maduro, que se declaró culpable y colabora ahora con las investigaciones norteamericanas. «Les hemos pedido que entreguen a personas reclamadas por nuestro sistema judicial, como Alex Saab, y lo han extraditado. Hoy se ha declarado culpable y es un testigo colaborador de nuestro sistema», ha afirmado.


Rubio ha incluido entre los compromisos cumplidos por el régimen de Delcy Rodríguez los acuerdos para renovar el Tribunal Supremo de Justicia y reformar el sistema electoral. «Todo lo que les hemos pedido hasta ahora, tanto en las reformas económicas como en las políticas, está ocurriendo», ha sostenido.


El secretario de Estado ha descartado que el chavismo pueda utilizar las negociaciones para prolongar indefinidamente su permanencia en el poder. «Tenemos unos plazos que ellos han aceptado y, hasta ahora, han cumplido todos y cada uno», ha declarado. Ha recordado que Venezuela continúa sometida a numerosas sanciones y que buena parte de la actividad económica recuperada desde enero depende de las licencias y autorizaciones expedidas por Washington.


Esas excepciones permiten mantener abiertas determinadas operaciones comerciales y financieras, pero también proporcionan a Estados Unidos una considerable capacidad de presión. «Venezuela sigue siendo un país y una economía que funcionan bajo sanciones. Continúa fuertemente sancionada», ha advertido. Según Rubio, Washington mantiene «una influencia considerable sobre el rumbo de estas conversaciones y los resultados que obtenemos de ellas».


El secretario de Estado ha insistido en que no permitirá que el proceso se prolongue durante años. «¿Y si intentan hacernos esperar dos años? Eso no va a ocurrir», ha asegurado. Añadió que pretende completar la transición mucho antes de abandonar el Departamento de Estado, cuyo mandato podría prolongarse hasta enero de 2029. No ha anunciado, sin embargo, una fecha concreta para las elecciones presidenciales.


El petróleo, un valor estratégico


La recuperación petrolera fue otro de los asuntos centrales de la conversación. Rubio ha defendido el acuerdo firmado por Estados Unidos con North American Blue Energy Partners, la compañía vinculada al empresario venezolano Alejandro Betancourt, pese a las críticas de María Corina Machado, que considera que la operación beneficia a figuras económicas asociadas al antiguo régimen.


Rubio ha sotenido que la participación estadounidense proporciona seguridad jurídica a la compañía para captar financiación y aumentar la producción, sin necesidad de recurrir a fondos públicos. «No estamos poniendo ni un dólar en esto», ha asegurado. Según ha explicado, la asociación con Washington facilita las inversiones privadas necesarias para recuperar unas instalaciones deterioradas por años de corrupción, sanciones y falta de mantenimiento.


El secretario de Estado ha destacado también el valor estratégico del acuerdo, que proporciona a Estados Unidos acceso a importantes reservas de crudo en caso de necesidad. Ha defendido que los contratos estarán sometidos a la legislación estadounidense contra la corrupción y el blanqueo de capitales, así como a la jurisdicción de sus tribunales.


Rubio ha recordado los numerosos intentos de acabar con el chavismo durante los últimos años, desde las manifestaciones y las sanciones hasta el levantamiento militar frustrado de abril de 2019. Ha reconocido que aquellas iniciativas no consiguieron provocar el cambio político esperado y defendió la cooperación con las autoridades actuales para evitar una confrontación armada. «No se llega a una democracia únicamente mediante protestas callejeras», ha afirmado.


Las opciones de Venezuela


A su juicio, Venezuela tiene dos opciones: avanzar hacia una reconciliación que permita celebrar elecciones y construir una democracia estable, o regresar a la confrontación, con el riesgo de nuevos episodios de violencia. «Este es el único camino que tenemos. Este proceso tiene que funcionar», ha insistido.


Rubio ha añadido que la Administración Trump no ha realizado las concesiones irreversibles que, a su juicio, caracterizaron las negociaciones de Joe Biden con Maduro. Las actuales autorizaciones económicas están vinculadas al cumplimiento de las reformas, y Washington conserva la posibilidad de modificar su política si las autoridades venezolanas incumplen lo pactado.


El objetivo es conseguir unas elecciones cuyos resultados no puedan ser manipulados por un tribunal controlado por el chavismo ni por un organismo electoral con capacidad para excluir candidatos. Estados Unidos pretende que el próximo Gobierno, sea cual sea su signo político, disponga de instituciones capaces de garantizar la alternancia y de una economía que le permita gobernar. «Hay que cambiar la infraestructura electoral, no dentro de diez años, ni de cinco, ni de dos. Tiene que hacerse rápidamente, dentro de los plazos que hemos establecido», ha concluido Rubio.


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