SANTO DOMINGO, RD/ EL VOCERO. – El Vaticano confirmó este martes 13 de octubre de 2026 que el papa León XIV padece un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer detectado durante los estudios médicos realizados antes de una intervención quirúrgica en el Policlínico Universitario Agostino Gemelli de Roma.
El diagnóstico fue confirmado mediante un análisis histológico durante la operación, en la que los especialistas retiraron el lóbulo inferior del pulmón derecho.
Según el informe médico difundido por la Santa Sede, el procedimiento concluyó satisfactoriamente y sin complicaciones.
La intervención estuvo a cargo del equipo de cirugía torácica dirigido por el profesor Stefano Margaritora.
Aunque el pontífice permaneció aproximadamente tres horas en el quirófano, la operación tuvo una duración cercana a los 90 minutos y se realizó mediante una técnica asistida por video.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede comunicó que León XIV regresó a su habitación después del procedimiento.
El resultado confirmó las sospechas surgidas en las evaluaciones preoperatorias, cuando los médicos identificaron una lesión pulmonar que requería tratamiento quirúrgico.
El propio papa había informado el domingo 11 de octubre, después del rezo del Ángelus, que los médicos encontraron un nódulo pulmonar durante una revisión rutinaria. En aquella intervención pública explicó que la lesión estaba localizada y había sido detectada en una fase temprana, por lo que decidió seguir la recomendación de los especialistas y someterse a una cirugía. En ese momento no se había comunicado públicamente un diagnóstico de cáncer.
La confirmación llegó dos días después, cuando el examen del tejido permitió identificar el adenocarcinoma.
El adenocarcinoma pulmonar es una forma de cáncer que se origina en células glandulares del tejido pulmonar.
Aunque la operación permitió retirar la zona afectada, todavía quedan resultados pendientes para establecer con mayor precisión la extensión de la enfermedad.
Entre los estudios relevantes se encuentra el análisis de los ganglios linfáticos, necesario para determinar si existen indicios de propagación del tumor.
Hasta el momento, las autoridades vaticanas no han anunciado un tratamiento complementario con quimioterapia o radioterapia, por lo que cualquier conclusión sobre las siguientes etapas dependerá de las evaluaciones médicas.
La hospitalización de León XIV representa el primer problema importante de salud comunicado públicamente durante su pontificado.
El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Matteo Bruni, había señalado que la estancia hospitalaria prevista sería de aproximadamente una semana, mientras que las audiencias públicas del papa quedaron suspendidas hasta el 20 de octubre.
Aunque la intervención se desarrolló sin complicaciones, su evolución continuará bajo observación médica.
El Vaticano mantiene pendiente la comunicación de nuevos detalles sobre los resultados de los estudios y el proceso de recuperación del líder de la Iglesia católica.
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